jueves, 16 de febrero de 2012

Carcelero, ¿cuánto queda?

    En qué momento decidí ponerme en ese carril. Ahora aquí me ves, encerrado entre cuatro paredes, tachando todos los planes de mi libreta verde, transcribiendo mis letras de mi cuaderno azul(gracias), queriendo estar encerrado entre tres espejos, entre los cuales, estaba encarcelado pero libre. Bebiendo, fumando y tomando pastillas para no soñar. Buscando destinos para captar, pero todos se alejan demasiado. Sorpresas que no van a poder ser dadas, promesas mentales sin cumplir. Leyendo desde una pantalla la cual odio cada día más noticias de cómo el mundo se va a la mierda y de cómo la gente sociabiliza sus mentes.
    Odio cuando me truncan los planes, "tienes que tener todo siempre atado y bien atado", me oigo mucho, y así es. Dejando espacio a la improvisación, claro está, aunque esta no juegue a mi favor siempre. ¿No puedes pedir todo en este mundo, no? Siempre queda el tonto consuelo de que ya vendrán tiempos mejores, que es como la autoayuda de los fracasados.
    Y no sé más.

5 comentarios:

  1. bff! mucho queda por lo que se ve! jajaja (la risa quita el tono serio y queda más molón)

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    1. Las cárceles modernas cada día son más seguras, los carceleros más bordes, o ignorantes, de no saber cuánto te queda, y se limitan a ofrecerte un plazo fijo al 3%. Cabrones. Pero no reblo! Y en un alarde de inspiración, volverán las oscuras golondrinas a anidar bajo mi balcón. Lo siento, lo padezco, lo intento.

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  2. Volverás de vez en cuando a estas tierras agrietadas... (me ha recordado)

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  3. Chinato... :) Contestaré, lo juro ;)

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