sábado, 5 de noviembre de 2011

Monotonía

    Entró en su coche, como cualquier otro día, encendió los aparatos. Condujo durante las horas que solía conducir, llevo a gente a sus hogares, trabajos o destinos varios. Volvió a casa, comió, habló con la misma gente de siempre. Descansó un poco, y volvió a trabajar. Así, un día tras otro. Las mismas caras, las mismas acciones, los mismos minutos aprovechados de la misma manera que todos los días. Hasta que un día decidió volar, dejar de hacer lo mismo, una y otra vez. Cogió el coche, arrancó todo lo que olía a "siempre", y marchó, lejos, muy lejos. La última vez que lo vieron tenía el pelo largo, barba de dos semanas y la faz más alegre que jamás le hayan visto.

"La monotonía es el enemigo más fuerte del ser humano"